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Por Blanca de Lizaur, PhD, MA, BA, Especialista en contenidos.

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La revolución de los medios de comunicación, refleja LA NUEVA CONFRONTACIÓN: La de las MENTALIDADES

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Este vídeo da pie a múltiples discusiones.  Pero lo que pocos comentarían, sería su adscripción gnóstica. Las señales son muchas:  Desde la palabra Prometeo, hasta el ojo en el triángulo, pasando por la contundente afirmación inicial de que el ser humano es un dios y de que por medio de internet, se «hará» omnipresente, omnisapiente (va a saberlo todo, y a concernos a todos), y todo-poderoso…

O la de que nosotros mismos construiremos la realidad y la identidad que más nos gusten a cada momento, de manera temporal e incluso contradictoria –todo a cambio de un precio, módico o costoso, pero siempre doloroso (en el Gnosticismo, ni siquiera la amistad es gratuita…)–.

Este tipo de señales es fundamental para poder descodificar eficientemente su mensaje, y tomar una postura enterada, consciente, sobre lo que estamos viviendo.

Pese a que la mentalidad gnóstica lleva un par de décadas difundiéndose de manera generalizada y pública (particularmente a partir de 1995), pocos sin embargo se han percatado de ello.

Pero desde luego, ¿quiénes cuentan hoy con las herramientas necesarias para armar el rompecabezas completo a partir de sus piezas…?

Para que todo ser humano pueda ser verdaderamente libre, necesita saber dónde está parado; pero la gnosis, por definición,  finca su poder en la ocultación de toda información relevante, a quien no sea uno de los «suyos» y haya pagado un alto precio por ello.

«La información es poder, y no se reparte», es una afirmación netamente gnóstica; mientras que «pedí la sabiduría para aprenderla sin malicia y repartirla a todos sin envidia», es producto de una revelación religiosa.

¿Por qué? Porque la primera depende de demiurgos o dioses imperfectos (cuando no incluso malos) a los que temer, y cuya protección es necesario comprar  a un costoso precio, aunque sea injusto –así esos dioses sean meros seres humanos, o así incluso seamos nosotros mismos–.

La segunda en cambio depende de la existencia de un único dios, que muchas culturas humanas relacionan con un código moral, y que por su propia naturaleza desea el bien de todas sus creaturas «porque lo que quiere es que todos lo conozcamos y lleguemos al conocimiento de la verdad»  –no que la escondamos de nadie–.

Ésta es la nueva dicotomía ideológica a la que el ser humano ha de hacer frente, ante la progresiva caída del Racionalismo.  ¿Hemos cobrado conciencia de ello, y de todo lo que implica…?

22 COMENTARIOS

  1. Cuando una persona o institución no reacciona sana y naturalmente a una conversación, es fuerza preguntarse por qué lo hace.
    Podría haber enloquecido, por ejemplo. O sentirse enfermo, o agobiado por una dificultad, o haber perdido el oído.
    Pero pasa el tiempo, y uno se da cuenta de que esa persona se vuelve «sorda» o «agresiva», o «tonta» selectivamente: Sólo cuando la conversación se refiere a ciertos temas, o implica ciertas acciones, o…
    También el paso del tiempo nos permite comprender que cuando surgen esos temas en los que no puede reaccionar naturalmente, la persona está entrenada para reaccionar según un protocolo fijo de acción:
    O «mareará la perdiz» (se dedicará a examinar y protestar por detalles irrelevantes, o a reclamar papeles que en realidad no le interesan, y que por lo mismo nunca lo satisfarán, por poner un ejemplo), o agredirá (gritará: «estás drogado, «estás loco»), o de plano dirá: «Pues de verdad no veo lo que me dices», así el elefante esté delante de sus narices, o «Estás de acuerdo conmigo en que no puedes imponer al otro tus decisiones…», cuando ellos son los que han llegado a la junta con la decisión ya tomada).

    Cuando uds. descarten que esa persona esté –ella sí– loca, y constaten que su irracionalidad, sordera, insensatez e injusticia se dan sistemáticamente en determinadas cuestiones o momentos, entonces podrán inferir razonablemente que la persona responde a intereses inconfesados, y generalmente grupales
    –esto es: a los intereses o planes, no suyos, sino de un grupo del que forma parte, y que tiene una meta que le parece lo bastante valiosa como para mentir y traicionar por ella–.
    Cuando uno está rodeado de gente así, la vida se vuelve muy desgastante, porque no hay manera de sostener un diálogo o proyecto fructífero, cuando los que dan la cara a nuestro alrededor, no son libres, ni leales, ni veraces
    –la pertenencia a un grupo encubierto, se vuelve fácilmente reconocible, cuando hechos como éste se repiten una y otra vez–.

    Esto es: Cuando las reacciones de gran parte de la gente, dejan de ser las naturales en la mayor parte de los casos, lo invisible se hace visible.

    Además de constituir esto una gran desventaja para los propios grupos de acción encubierta, para la gente normal que convive con sus miembros, ya sea personal o profesionalmente, la vida se anquilosa, cuando no se vuelve directamente una tortura, porque nunca será posible hacer lo que es lógico, natural y sensato a cada momento –¡nunca será posible hacer lo debido!–.

    En su último mensaje en Medjugorje (2 de octubre), María dijo:
    «Muchos hijos míos no tienen esperanza, no tienen paz y no tienen amor.»

    Y esto es lógico, cuando uno se percata de la cantidad de gente que, en medio de nosotros, ha dejado de responder naturalmente a la vida.

    Y como ellos no escuchan, ni actúan con bien y como exigiría el afecto sano y sincero, deja de valer la pena hablar e interactuar con ellos.

    En lugar de modificar su forma de actuar –ya que no son libres–, comienzan a espiar.
    Y cuando ni espiar les sirve, ¿cómo pueden ya arreglar las cosas, si sus malos amos no les permiten hacer lo correcto, ni siquiera para disimular?

    La vida gnóstica –esto es: en grupos cerrados, subterráneos, de intereses inconfesables–,
    se convierte así, no sólo en una parálisis, sino en una guerra que termina por destruir a toda la sociedad.

    Si los amos y los miembros de esos grupos fueran realmente inteligentes, se pondrían límites, para impedir que el sistema los llevase a la autodestrucción. Porque la autodestrucción (por exceso de entropía) es lo natural cuando intervienes en todas las reacciones químicas relacionadas con la vida, por ejemplo, impidiéndoles llegar a término).

    Y ciertamente ese límite tendría que darse mucho antes de que todo se haga evidente –visible–.

    …Pssst. Un tip: Enchufar las neuronas, vale la pena… Incluso para los malandrines.

  2. NOÉ (abril 2014) es un ejemplo reciente, y muy evidente, de película de Hollywood construida para transmitir la mentalidad y los símbolos gnósticos, en lugar de los originales religiosos (en este caso: bíblicos, sean cristianos o hebreos).

    Explicación detallada en:

    http://www.aleteia.org/es/arte-y-espectaculos/articulo/la-clave-secreta-gnostica-de-noah-que-nadie-capta-5032848415260672?utm_campaign=NL_es&utm_source=daily_newsletter&utm_medium=mail&utm_content=NL_es-17/04/2014

    __________

    Más obras populares construidas sobre una mentalidad Gnóstica:

    · Horton (película de animación sobre elefante que protege a un diminuto mundo que lo necesita para sobrevivir, 2008): http://www.imdb.com/title/tt0451079/

    · La serie Mátrix:
    1a película (1999): http://www.imdb.com/title/tt0133093/?ref_=nv_sr_1

    · El Evangelio de Judas (2006), National Geographic: http://ngm.nationalgeographic.com/2006/05/judas-gospel/cockburn-text.html

    · De la autora J.K.Rowling (premio Príncipe de Asturias porque puso a los niños de la era electrónica a leer), su exitosa serie de 7 libros/8 películas, iniciada con: Harry Potter y la piedra filosofal (1997- ):

    · The Pretender/El Camaleón, serie de TV, 3 temporadas (1996-1999): http://en.m.wikipedia.org/wiki/The_Pretender_(TV_series)
    _____________________________

    lMPORTANTE:

    Como en todo otro sistema de creencias, hay gente extraordinariamente valiosa y buena , que –libremente y de buena fe– participa de una mentalidad gnóstica.

    En otras palabras: Con estos análisis, no pretendemos descalificar a los individuos sinceros y bondadosos que se encuentran a ambos lados de esta cuestión, sino hacer un análisis de lo que subyace a las distintas mentalidades, y de las consecuencias que unas y otras imprimen habitualmente en el mundo.


  3. English translation just above.

    EJEMPLO DE CANCIÓN POPULAR QUE REFLEJA Y TRANSMITE UNA MENTALIDAD GNÓSTICA:

    – La versión original en inglés de «I dreamt a dream…», la canción tema de la película Les Miserables [diciembre de 2012], es otro ejemplo más –entre muchos– de cómo el Gnosticismo se ha adueñado de manera generalizada de los medios de comunicación masiva, como mentalidad que «da sentido» a todos los elementos de una obra (a acciones y reacciones de los personajes, etc.).
    · Pensemos, por ejemplo, en las «cliques» o grupitos de amigos/amigas del colegio o la universidad, que no aceptan a uno nuevo si antes no lo han sometido a alguna humillación, abuso o maldad. Son ejemplo claro, entre muchos otros, de cómo la saturación mediática de la mentalidad gnóstica, ha ido modificando lenta y paulatinamente la realidad y nuestra forma de relacionarnos, volviendo aceptable lo que previamente era inaceptable (como el bullying/mobbing, convertidos hoy en un problema ampliamente extendido).
    · …Hemos vivido una revolución sin que muchos nos hayamos dado cuenta de ello.

    · Ésta es su letra (traducida al español):

    Soñé un sueño hace largo tiempo,
    cuando la esperanza era grande y valía la pena vivir
    Soñé que el amor no moría…;
    soñé que Dios sería misericordioso y perdonaría—

    En aquel entonces yo era joven y no me atenazaba el miedo;
    y a mi alrededor veía surgir sueños,
    veía a la gente poniéndolos en práctica,
    y hasta desperdiciarlos.

    No había rescates o precios que pagar;
    ni canciones sin cantar, ni vino sin probar.

    Pero los tigres llegaron de noche,
    con voces suaves como el trueno
    …mientras desgarran tus esperanzas,
    …mientras convierten tus sueños en vergüenza,

    Pese a todo todavía sueño que ella
    [la hija, la familia, el ideal, la fortuna…]
    vendrá a mí;
    que podremos gozar juntas por años…
    Pero hay sueños que no pueden ser,
    y hay tormentas de las que no podemos salvarnos (que no podemos enfrentar con nuestras propias fuerzas).

    Soñé que mi vida sería
    tan distinta del Infierno en el que estoy metida,
    tan distinta de aquello que parecía iba a ser:
    La vida ha terminado matando el sueño que yo tenía…

    Leamos ahora un poco sobre lo que experimenta mucha gente que se ve inmersa en el Gnosticismo, y luego escuchemos la canción original (vídeo al final), para que la relación entre ambos se haga evidente:

    – Es un viejo tópico gnóstico el hablar de la vida (y la realidad) como mera emanación, como sueño, sin existencia objetiva fuera del que la piensa –como si cada uno fabricase «su» realidad con sus ideas, palabras y sentimientos, o una máquina-o-ser nos la generase artificialmente a cada uno, como en la película Mátrix–.
    · Paradójicamente, la persona que se ha visto captada, absorbida, atrapada por un grupo gnóstico, y que poco a poco va descubriendo lo que el grupo oculta realmente en sus círculos interiores, termina perdiendo frecuentemente todo idealismo –ve sus sueños rotos, empezando por los que sirvieron para atraparla–.

    · Las iniciaciones (o pruebas durísimas, muchas veces degradantes, vergonzosas o criminales, que han de pasar para ser menos rechazados, más aceptados, o ascendidos dentro del grupo), son fundamentales en el Gnosticismo, ya que posibilitan manipular después a la persona bajo la amenaza –si no obedece– de revelar públicamente lo que ha hecho o visto en ellas, …cuando llegue a perder la fe en el grupo y sus supuestas metas.

    · Las iniciaciones sirven además de excusa para no contar la verdad a quienes no han sufrido todavía lo mismo que ellos (tanto fuera como adentro del grupo) –los grupos gnósticos obligan a todo nuevo miembro a jurar guardar sus secretos, y castigan duramente a los que los «revelan», así como a los que desobedecen las órdenes que les dan, o huyen del grupo–.

    Todo esto explica por qué la canción se lamenta precisamente de que:
    «Han convertido tus sueños en vergüenza»
    «as they turn your dreams to shame«).

    – La mayor parte de la gente llega a estos grupos engañada en cuanto a lo que es su verdadera misión y forma de actuar.
    · Muchos son atraídos por idealismo, pues durante el proceso de reclutamiento, se les induce a pedir su ingreso al grupo «para hacer sus sueños realidad» –dependiendo del grupo, se explotará sus ideales políticos (de todo color), religiosos/anti-religiosos, económicos, cívicos, patrióticos, etc.; y se les hará creer que «basta una minoría organizada para crear una sociedad mejor, que de otra forma sería imposible» (frase que se da con poca variación a lo largo y ancho del Gnosticismo, incluyendo en grupos rivales)–. La mayor parte de los que caen en la trampa, de hecho, son gente generosa y estupenda, que, si tan sólo hubieran sido libres de seguir sus vocaciones e ideas, con su sola acción normal en el mundo habrían cambiado verdaderamente la realidad para bien –no según la agenda del grupo–.
    · Hay también los que entran por amor o por amistad, o buscando ser aceptados por la gente con la que quieren llevarse, que creen que «vale la pena», o es más popular.
    · Hay quien llega simplemente por ambición, buscando poder o saber, o salir de una situación de desamparo.
    · Y hay otros a los que se teme o quiere utilizar, pero que se comprende son más difíciles de engañar. A éstos se les pone intencionadamente en necesidad grave, para que acepten la mano que el grupo les tiende entonces …a un precio inconfesable, quedando después atrapados también.

    – En fin: El Gnosticismo por su propia naturaleza es infinitamente variado, así que las generalizaciones encuentran siempre excepciones. Pero a todos los captados se les hace sentir que son especiales, y que se están uniendo a un grupo único donde podrán desarrollarse como en ningún otro lugar, cuando en realidad lo que se busca es explotarlos (a ellos, a sus familias y contactos, patrimonio e intangibles) hasta el último día de sus vidas, e impedir el bien que habrían hecho de otro modo en el mundo.

    El autor de la canción dice que Dios no puede perdonarlo; que Su misericordia ya no puede alcanzarlo –cosa que va contra la propia naturaleza del mensaje religioso, pero que es característica del Gnosticismo–. ¿Por qué?
    – Desde luego, porque han sido obligados a hacer, soportar o ser testigos de cosas terribles, y no encuentran cómo liberarse de que los sigan forzando.
    – Pero también porque, una vez atrapados, confundidos por la mitología y los símbolos del grupo, y maltrechos por las destructivas pugnas internas que se suceden en su interior (que enfrentan y desgastan a quienes se jactan de que van a arreglar el mundo…), se les dificulta cada vez más encontrar en su vida evidencia de un único Dios, supremo, paternal, bueno y providente al que recurrir, y que pueda salvarlos de lo que están viviendo.
    · Por eso es que para ellos, o Dios se vuelve malo, caprichoso, temible, amenazador, incapaz de perdonar, o se convierte en apenas un dios «menor» –uno entre varios–, o simplemente deja de existir –las personas que acceden a un grupo gnóstico frecuentemente terminan perdiendo sus creencias religiosas originales, y/o se vuelven agnósticos, ateos o incluso anti-teos–.

    – La confusión, el pavor, la desesperanza y sus labores dentro y fuera del grupo, los agobian. Terminan dejándose llevar por la vida en lugar de vivirla –«fluyen» empavorecidos, en lugar de ir labrando su camino–. Y el miedo no es poco, pues permanentemente temen: a) a sus compañeros de grupo, b) a los enemigos de su grupo, y c) a dios/es malos e impredecibles.
    · Vivir así es una pesadilla, una tortura, un infierno –como dice la canción–.

    – También añora la canción aquellos tiempos en que: «no había rescates o precios que pagar…» («There was no ransom to be paid…»).
    · Esto hace referencia a que el grupo, a pesar de sus promesas, no da nada gratuitamente a sus miembros, sino que les hace «pagar» duramente por todo lo que reciben. Todo tiene un precio: Lo bueno, …lo malo, e incluso hacer aquello que el grupo les exija o encomiende hacer. Por todo se les cobra, y por todo se les castiga, sin importar cuán bien lo hayan hecho…
    · Esto me recuerda a una chiquilla cuyas «amigas» la obligaron a comer su postre con vinagre, si quería acompañarlas a pasear por la tarde. O el chiquillo que se tiró de un puente obligado por el compañero que lo acosaba y maltrataba para ganarse así la aceptación de una pandilla. O el padre de familia que se negaba a pagar los estudios de sus hijos, si ellos no buscaban activamente ganarse «su buena voluntad» –»Gáname», les decía, …cuando ya debían 5 ó 6 meses al colegio–.

    – El Gnosticismo lleva a quienes están en contacto con él, al falso convencimiento de que «nada en la vida es gratis o barato», ni siquiera el amor de sus seres queridos, amigos o familia.

    – La amargura los llena, y la vida parece perder su valor; no ven cómo puedan poner fin a su sufrimiento. De aquí que a mayor prevalencia de Gnosticismo en una sociedad, frecuentemente también se dan mayores tasas de suicidio, depresión, desesperanza, pesimismo, etc. (cfr. la prevalencia de estos términos a lo largo de los últimos 200 años en: http://www.mediosmejoresqueganenmas.org/wp-content/uploads/2012/11/NGramsReligionGnosticismoFelicidadTristezaJPG.jpg).
    · Y esto incluso en el Gnosticismo que se presenta como religioso (los cátaros medievales, por ejemplo, constituían una herejía gnóstica del Cristianismo; y creían que dejarse morir era «mayor virtud» que seguir viviendo…)–.

    – Con todo esto en mente, se aclara el significado de las siguientes líneas de la canción:
    1ª «Los tigres llegan de noche (los poderosos que los han atrapado),
    2ª «sus voces son suaves…»
    3ª «…como el trueno»:

    Veamos:
    · Lo primero porque Gnosticismo suele relacionarse con noche (pues ofrece «una luz en la obscuridad«, un saber oculto, una «protección» en donde todo es amenaza y caos),
    · de la misma forma como religión suele relacionarse con día (ya que ilumina a todos sin condición, incluso a quien no comparta sus creencias o quiera ser bueno, ya que la religión no por ello va a dejar de invitarlo al bien).
    · La relación con la noche viene también de que el Gnosticismo se vive generalmente de forma oculta –de ahí su relación con el Ocultismo–, mientras que la religión, en términos generales, se vive abierta y públicamente.

    · La segunda línea viene de que, los seres y personas a los que los iniciados temen, aparecieron en sus vidas con palabras suaves, amables, generosas y comprensivas, con ofertas de ayuda y reconocimiento, para poco a poco, sutilmente, rodearlos de una tela de araña que los atrape, y que permita atormentarlos y usarlos después a conveniencia del grupo.
    · «Usar a la gente», dicho sea de paso, es lo normal en el Gnosticismo, mientras que para la religión es intrínsecamente inmoral, como la esclavitud.

    · La tercera línea viene de que esas personas «tigre» sumieron a sus víctimas en el miedo, como miedo nos da el trueno cuando amenaza estallarnos encima.

    – El iniciado se percibe rebasado por la red que lo ha atrapado –tal y como lo indica la siguiente línea de la canción–:
    «Hay tormentas para las que no estamos preparados (de las que no podemos protegernos con nuestras propias fuerzas)»
    («There are storms we cannot weather»).

    Todo sumado, el cierre de la canción tiene perfecto sentido:

    · «Yo soñaba que mi vida iba a ser /
    · tan distinta del infierno en el que estoy viviendo… /
    · Esto es tan distinto de lo que parecía… /
    · La vida [ la realidad, que sí existe ] ha matado el sueño que yo tenía…»

    CANCIÓN CON SUBTÍTULOS APROXIMADOS EN ESPAÑOL (versión de Susan Boyle):

    CANCIÓN CON SUBTÍTULOS EN INGLÉS (versión de Glee):

    • Cuando se abusa del poder, y especialmente de manera extrema, injusta, con saña y crueldad, la víctima se percibe inerme, sin defensa y sin esperanza.

      Esto la lleva a unirse a otros afectados, generalmente a escondidas del abusivo, con el propósito no sólo de hacerse fuerte, sino también de procurar un orden social más justo (…o siquiera menos injusto).

      Dado que esto ocurre con cada vez mayor frecuencia, no cabe asombrarnos de que abunden en nuestros días los grupos de este tipo, y de que sus nuevos miembros crean que «el secreto que los envuelve está justificado».

      El problema es que una persona victimizada y sin esperanza de justicia, se siente justificada para actuar –para procurar sus metas– sin importar los medios o las personas que tenga que utilizar para lograrlo. Y de esta forma termina haciendo a otros lo mismo que el abusivo le hizo a ella…

      Los grupos secretos que brotan a consecuencia de una injusticia brutal habitual, terminan desarrollando compartimentos estancos, ceremonias de iniciación o paso de grado, explicaciones sobre la realidad que no pueden ser puestas en duda (pese a su posible falseamiento), etc. –todo esto con el fin de asegurarse la lealtad y la sobrevivencia de sus miembros–.

      Y así, poco a poco terminan cayendo en precisamente los mismos abusos de poder que pretendían evitar. …Pero su carácter secreto les impide pedir justicia a unas autoridades que, de cualquier forma, se demostraron (durante su acoso y victimización inicial) o incapaces o corruptas –lo que encierra a los miembros de estos grupos en situaciones verdaderamente terribles de explotación, difamación, extorsión, despojo, etc.–.

      Éste ha sido el camino por el que el mundo actual ha desarrollado –sin percatarse de ello– una mentalidad social de tipo patológico, utilitaria y deshumanizante. Un desequilibrio –un abuso– ha generado otro, y éste a su vez un tercero…

      Aún más: La pertenencia a grupos de este tipo, tiende a producir una mentalidad psicopática, si partimos de la definición de que psicópata es el que ve a los demás como meros peones en su tablero de ajedrez –el que con tal de conseguir lo que le conviene, no tiene reparo en cometer hechos delictivos–.

      Cfr. (sobre la psicopatía): Robert D. Hare: Sin conciencia: El inquietante mundo de los psicópatas que nos rodean

      La esclavitud de facto de mucha gente en grupos de este tipo, nos lleva a recordar que:

      «La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los Cielos. Con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la Tierra ni el mar encubre. Por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede sobrevenir a los hombres»: Miguel de Cervantes Saavedra, El Quijote. Parte II,Cap. LVIII.

      • Problema estructural, éste, del mundo actual, que produce una cierta mentalidad, misma que lo perpetúa.
        Y viceversa: Hay una mentalidad específica que genera esta estructura, nociva, y que permite su perpetuación.

        Estos grupos funcionan en la sociedad como las termitas en la madera: La llenan de túneles y la desgastan, hasta que pierde solidez y se convierte en polvo.
        Por eso es que la sociedad no está respondiendo a los problemas con sentido común.

        Cuando uno ve que la persona que toma las decisiones, toma SISTEMÁTICAMENTE la peor posible, uno debe pensar que está en zona afectada por …termitas.
        Porque un listo se equivoca a veces; y un tonto NO se equivoca siempre…
        Si alguien se «equivoca» siempre, entonces es porque, o quiere hacerlo, o está siendo obligado a hacerlo.

        Cuando uno comprende lo que ocurre, el problema tiene solución. Y además deja de creer en TODO lo que el grupo le dice. Que es necesario para poder desligarse de él.
        Ese día uno comprende que los «villanos» oficiales del grupo no son sino excusas, cortinas de humo, chivos expiatorios, personas que se dieron cuenta de lo que pasaba, o que estorbaban a los planes del grupo, o a quien le tienen miedo…

        Cuando la madera tiene termitas, la sumergimos en un líquido que no puedan soportar.
        Las termitas humanas no pueden resistir la verdad. Que se sepa lo que está oculto.
        Digamos la verdad: Que la gente sepa lo que está ocurriendo, para que lo sumergido salga a la luz y podamos resolverlo.

        Que se hable de todo esto pero sin caza de brujas, porque hay personas de bien atrapadas en ese mundo, junto con las malas. No es fácil saber cuál es trigo y cuál cizaña.

        El murciélago puede moverse con facilidad en la noche, pero el día lo paraliza… La verdad.

        La gente que está atrapada en un grupo de éstos, no se atreverá a denunciarlos mientras no le ofrezcamos comprensión, compasión, protección, ayuda.
        Su valentía merece apoyo, sus heridas necesitan terapia; necesita además de qué vivir cuando el grupo le quite todo y use todo su poder para bloquearla.

        […]

        • Pero a vosotros se os olvida que en la Gnosis hay muchas cosas tan diferentes, que son incompatibles entre sí.
          El Ocultismo es parte de la Gnosis, pero también el Esoterismo.
          El movimiento de la New Age tiene todo de Gnosis, y nos devuelve la dimensión espiritual que el mundo actual había dejado atrás.
          Hay Gnosis en los distintos activismos políticos, y entre grupos de poder, así como entre los hermanos masones.
          Hay Gnosis en el Mormonismo y en la Cábala, en religiones dominantes, pero también en brujería, hechicería, vudú, santería, satanismo, luciferismo, que son sus inversos. ¡Incompatibles!
          El Reiki es Gnosis…
          Entre quienes viven la Gnosis, hay los que buscan dominarla para mal, y los hay que quieren usar su poder para bien… Como en La Guerra de las Galaxias: El lado obscuro de la fuerza, y el lado luminoso.
          Hay mucha gente muy valiosa ahí, como en todas partes, y no toda está «atrapada» y quiere huir…

          • ¿Por dónde empezamos?

            No sólo entre gnósticos hay todo tipo de gente. También entre quienes sostienen la visión opuesta de la vida.
            Si no, no haría falta establecer leyes y fuerzas del orden, porque nadie haría algo criminal.

            También el mundo no-gnóstico es muy variado, hasta el punto de que hay en él instituciones como las religiosas, que sostienen «verdades opuestas», o partidos que proponen metas incompatibles (el mundo no-gnóstico es el que vive abierta y públicamente sus opiniones, acciones e intereses).

            Tampoco yo tengo nada contra el gnosticismo. Pero usan sus redes, su poder, contra gente buena. Contra uno. Eso es lo que no se puede aplaudir.

            La cuestión que nos ocupa ahora es otra:
            Que el gnosticismo produce inevitablemente una mentalidad.
            Y que ésta termina adueñándose de todo sin dar la cara, burlando la ley, por la espalda, con mentiras, pagos ilícitos, trampas y amenazas.

            Dices que el gnosticismo empodera. Si no OFRECIERA algo apetitoso, no lograría atrapar a nadie.
            Sólo después de pasado el tiempo, los que están adentro se dan cuenta de que fueron engañados, esclavizados.

            Cuando descubren esto, ya no tienen manera de huir.

            Que llena el hambre espiritual de muchos, que había sido negada o combatida por el racionalismo, es verdad.
            Pero hasta mucho tiempo después de que te atraparon, no te das cuenta de que lo que parecía bueno, no lo era.
            Lo «bueno espiritual», busca el bien de TODOS los que libremente lo quieran, no sólo el de unos pocos.

            Porque el gnosticismo produce castas: Seres con derechos, y seres sin ellos.
            Poderosos y Parias;
            los de dentro, los de fuera.
            Incluso entre «los de dentro»,
            …separan a los de los círculos internos, de los de los externos;
            …a los de los grados superiores, de los de los grados inferiores.

            ¿Con derechos?, los «suyos»…; ¿sin derechos?, los demás.
            Al paso que vamos, el ciudadano promedio ya no va a tener derecho ni a ser libre, ni a reclamar una injusticia, ni a vivir.

            Si todos NO tenemos los mismos derechos, obligaciones y dignidad ante la ley, entonces todo el Estado de Derecho, el sistema político, etc., es inútil.

            Los grupos delictivos: mafia, narcotraficantes, traficantes de seres humanos, pandillas, etc., se organizan de esta misma manera…, no sólo los que mencionaste. Porque esta mentalidad ayuda a cometer crímenes y cubrirse las espaldas.

            Pero incluso entre los que están en grupos gnósticos no-delictivos, la acción de sus redes impide que se tome las decisiones correctas.
            Por eso las instituciones (que son de todos), se están viniendo abajo, destruyendo a la sociedad, haciendo daño a todos.

            Sus redes impiden que la persona justa sea contratada para el puesto justo, y que el buen profesional reciba el salario justo o el ascenso.
            Sus redes impiden que el criminal sea descubierto, perseguido y condenado.
            · ¿Te conviene…?, ¿nos conviene…?

            Mencionas que hay grupos religiosos impregnados de gnosticismo.
            Los hay, como los que mencionas, que lo son abiertamente. Y hay «a obscuras» grupos gnósticos inmersos en las principales religiones, para llevarlas a donde no irían de otra forma, como en toda institución social hoy.

            También hay los que se presentan como religión sin serlo, o como ciencia sin serlo; son gnósticos:
            La Teosofía fue fundada por Madame Blavatski, espiritista. Puso en palabras «científicas» lo que la brujería y el espiritismo hacen.
            Y hay quien la enseña a creyentes monoteístas, como si fuera compatible con sus creencias: Como una rama de la teología.

            Brujería y espiritismo, y monoteísmo son incompatibles entre sí.
            Pero como presentan a brujería y espiritismo como si fueran religión o ciencia (El libro «El secreto…», por ejemplo), muchos creyentes y librepensadores caen engañados.

            Piensa: ¿A quién beneficia decir que tú creas tu realidad con tu pensamiento, y que tus desgracias son culpa tuya?
            Al que te las está causando, que así se evita ir a la cárcel. Lo mismo el negar la verdad.

            Por eso a los poderosos les conviene decir que el gnosticismo es superior a las demás mentalidades, religiones y filosofías.

            Además:
            Aunque estos grupos te dan poco poder para lo mucho que te prometieron, y lo mucho más que te quitan,
            el poco poder que te dan termina por corromper a muchos.

            Ejemplo en una obra popular:
            Harry Potter termina poco a poco haciéndose malo.
            Y su famosa escuela para magos no sólo produce seres «progresivamente menos buenos» (como Harry Potter…), sino también a los peores.

            El ser humano sólo puede ser feliz en un mundo creado a su tamaño, conforme a su naturaleza, y viviendo una espiritualidad y una realidad que premie el bien.
            El mundo de la magia, de la gnosis, del empoderamiento a costa de la injusticia, el amafiamiento y la mentira, no lo es.

          • ¡Vaya! Me han puesto uds. a pensar.

            Hace años, entre muchos colegas gnósticos que tuve, sobresalían dos: Ambas provenían de una misma tradición cultural, lo que me permitía analizar cuanto las diferenciaba de una manera más equilibrada: Una formaba parte de un grupo que se procuraba el poder en la institución a toda costa, mientras que la otra –en cambio– se había unido a un camino espiritual gnóstico, buscando en él el bien.

            La colega que ambicionaba el poder, no nos soportaba ni a la otra ni a mí… La bondad y la maldad están en el corazón de la persona, y no dependen solamente de la mentalidad o del credo laico, político o religioso que uno ostente.

            ¿Qué fue de ellas? La que buscaba el poder, además de haber dejado una estela de destrucción humana e institucional a su paso, hoy padece de una terrible enfermedad, y de una gran soledad. Está llena de amargura y maldad.
            La otra sigue siendo encantadora, aunque cada vez menos transparente, cada vez menos ingenua… Su paso por el gnosticismo ha dejado huellas.

            Hay conceptos clave en el gnosticismo, que se repiten en muchos de sus grupos: El de las cajas chinas y el del juego de espejos hacen referencia al hecho de que, viviendo a escondidas, estos grupos generan historias (versiones de la realidad) y grupos internos, que a su vez están compuestos por grupos aún más internos –cada uno con su propia «historia»–; y así sucesivamente, de tal forma que nadie puede estar seguro de que conoce la verdad última sobre el grupo –ni siquiera los que están «más adentro»–.

            El grupo es como un guante en la mano de alguien más; pero esa mano, a su vez, es guante de otra mano. Y ésta de otra mano. ¿Quién manda entonces en realidad detrás de todas esas cajas chinas?, ¿quién se esconde tras de todas ellas? Por eso otro concepto básico del gnosticismo, es el de los laberintos.

            Hago esta explicación para indicar que no es posible hacer generalizaciones absolutas, en un campo confuso e imbricado por su propia esencia, como es éste.

            Pero sí hay algo que creo que es importante para todos: No puede haber una verdadera alternancia de poder en el mundo, no puede haber verdadera justicia ni reciprocidad, no se pueden resolver los problemas que enfrentamos, si unos y otros grupos se estructuran de la misma forma –y por ende sobre una misma mentalidad–. Máxime porque se supone que cada uno es «único», y nos ofrece una opción «diferente».

            En nuestro cerebro, las redes neurales se estructuran espontáneamente para ayudarnos a sobrevivir. Una vez que la información emitida públicamente, ha dejado de ser confiable, nuestras redes han aprendido a sacar conclusiones a partir de la realidad misma. Y la realidad nos lleva a concluir que estamos inmersos en un sistema de cajas chinas, donde nada es lo que dice ser.

            De esta forma, lo escondido se ha vuelto transparente, evidente, como si lo hubieran iluminado todos los reflectores del mundo a la vez. La gnosis, en el foco público, deja de ser gnosis.

          • [Redacción corregida por webmaster]

            Son cosas complejas; hay que clasificarlas y ponerles nombres para ayudarnos a entenderlas, para solucionarlas:

            Lo contrario a una mentalidad gnóstica, es una «EXOTÉRICA» (CON X, no con s).

            El mundo exotérico es aquel que «vive abierta y públicamente sus opiniones, acciones e intereses», como dice Jerónimo. No siempre la persona es eXotérica y religiosa; también hay personas ateas, transparentes y sinceras. Y viceversa. Ni ser, ni fingirse, religioso o ateo, implica sinceridad y transparencia.

            La palabra eXotérico tiene otros problemas:

            Primero. Algunos la confunden con «ESOTÉRICO» (CON S): Con conocimientos que, incluso cuando son del dominio público, sólo son comprendidos por los «iniciados» (por los que están dentro de un grupo gnóstico).

            Segundo. Los grupos gnósticos usan la palabra «eXotérico» para referirse a la información que ellos ponen en manos de los que están afuera del grupo, para llevarlos a pensar lo que conviene al grupo. O a aquellas personas que les sirven para controlar a otros grupos.

            El que las palabras, como los textos, los símbolos y las tradiciones culturales y religiosas, sean utilizadas con un significado diferente del normal en estos grupos subterráneos, facilita los fraudes e incompresiones. Y subvierte los proyectos que emprendemos con ellos, llevándolos a donde realmente quieren, aunque no lo reconozcan.

            Hablamos de una mentalidad que sistemáticamente oculta información valiosa y necesaria, haciendo todo aún más confuso, más difícil de discernir, más complicado… Y como causas y efectos transcurren por otros cauces que los debidos (como eventos aparentemente «aleatorios», casuales), y nada es lo que parece o dicen que es, la gente aprende a descartar la información publicada, y a construir hipótesis probables a partir de los hechos.

          • RESPUESTA COPIADA A ESTE LUGAR POR EL WEBMASTER
            (POR SER EVIDENTE QUE FORMABA PARTE DE ESTA CONVERSACIÓN):

            Ustedes lo ponen en términos de mentalidades y cuestiones filosóficas. Permítanme ponerlo en términos legales:

            La definición precisa de ALEVOSÍA, es «hacer las cosas de tal forma, que el otro no se percate de lo que está ocurriendo realmente, para que no pueda defenderse del ataque.»

            Las otras principales agravantes legales a un acto humano intencional, voluntario –reconocidas por el Derecho Romano (el fundacional en la mayor parte de Europa Continental y del mundo hispano-, franco-, ítalo-, luso- -hablante)–, son Premeditación y Ventaja:

            La VENTAJA es actuar de tal forma que el otro, la víctima, se vea sobrepasado y no alcance a defenderse limpiamente con sus propias fuerzas; es procurar una disparidad tal de fuerzas/número/tamaño a favor del agresor y en contra de la víctima, que ésta no tenga realmente posibilidad de hacer frente al ataque (y menos si NO sabe que la están atacando…).

            La PREMEDITACIÒN implica planear con tiempo las cosas para, otra vez, reducir al máximo las posibilidades de que el ataque se vea frustrado, sea por la víctima, por otra persona, o por las circunstancias.
            Por ejemplo: Contratando asesores especializados (psicólogos, médicos, expertos forenses, abogados, etc.), o reuniendo dinero e instrumentos que faciliten el éxito del agresor, etc., sin importar cuán abusivo o injusto sea su objetivo.
            Elaboremos este punto: El contratar expertos puede ayudar al agresor a encontrar, o fabricar, un momento de mayor vulnerabilidad en la víctima, por ejemplo, que facilite su derrota (el doblegarla, engañarla, despojarla, o lo que sea que se esté buscando).

            El tipo de persona que actúa habitualmente con las tres agravantes (premeditación, ventaja, y sobre todo ALEVOSÍA) –esto es: que juega sucio–, no suele hacerlo abierta, públicamente, o en solitario.
            No son tontos; quieren hacer su voluntad en lo que se refiere a otras personas –lo que no les es lícito–, pero no quieren arriesgarse a terminar en la cárcel.
            El mero hecho de que «se cubran las espaldas» mediante capas y capas de «tapaderas»/»frentes»/coartadas/mentiras, demuestra que son conscientes de que lo que hacen es malo; de que están cometiendo un crimen.
            Y por eso tienden a formar pandillas, asociaciones, hermandades, grupos o círculos interiores, secretos, reservados, de iniciados, …o como queramos llamarlos.
            A esto lo llamamos conspirar, y produce conjuras –términos legales de toda la vida–.

            Para los efectos y propósitos de la ley, a mayor número de agravantes, y a mayor severidad de los mismos, menor será la posibilidad de la víctima de defenderse con éxito, y mayor será la culpa del agresor. Éste no sólo está cometiendo un crimen, sino que su forma de operar procura la esclavización de su víctima, su objetificación, su deshumanización.

            Por todo lo anterior, la acción encubierta y abusiva –ciertamente resultado de una mentalidad Gnóstica o psicopática en gran parte de los casos– produce crímenes de entre los más destructivos y perversos.

            Por eso la pertenencia a este tipo de grupos es incompatible con la mayor parte de las religiones mayoritarias, aunque algunos de ellos se presenten como «defensores de sus creencias», de la Patria, de los oprimidos (o de los derechos humanos), o de otras causas «nobles». Y en la Iglesia Católica está penado con la excomunión «latae sententiae» –sin necesidad de sentencia por parte de un tribunal– (se cesa automáticamente de pertenecer al colectivo de los creyentes, cuando se ingresa en una asociación de estas características).

            Tenía que ser así porque quien recurre a este tipo de acción concertada y encubierta, actúa directamente contra el mandamiento de Dios que dice:
            «No codiciarás […] la mujer (cónyuge, pareja, compañero doméstico) de tu prójimo, ni […] a sus hijos/hijas, ni su casa, ni a su servidor/a, ni su buey, ni su asno, ni su carro, etc.» –ni a tu propio prójimo, tampoco– (Éxodo 20, 17)

            Esto es: La persona te podrá parecer todo lo útil o atractiva que tú quieras –o un molesto problema–, pero nunca te será lícito/apropiado/justificable esclavizarla, adueñarte de lo que en justicia le pertenece, anularla o matarla.

            La cuestión de fondo entonces, es que todo en nuestras sociedades «modernas» está montado para forzar a la mayor parte de la gente (sí, incluso de la gente buena) a caer en alguno de estos esquemas, de tal forma que sea posible esclavizarla de manera encubierta. Y la única solución es no caer en la trampa, sino recurrir a una autoridad superior.

            Si las autoridades humanas se han corrompido en gran medida, siempre queda una que está por encima de todas las demás, y que es incorruptible: Dios.
            Él puede hacer que pasen cosas, que ninguno de nosotros puede hacer
            (nosotros no hemos podido liberarnos de la esclavitud encubierta, ni con nuestras fuerzas humanas individuales o colectivas,
            ni manipulando energías cósmicas o leyes espirituales, ni amasando una fortuna mayor, ni buscando robar al Cielo Su poder, ni invocando espíritus,
            ni de ninguna otra de las formas que el Gnosticismo propone…, porque finalmente su meta es mantenernos esclavizados).

            Quizás por esto Gnosticismo y una sana vida religiosa –que desarrolle una relación personal con Dios– son incompatibles; porque sólo en esta segunda, encontramos forma de defendernos de los abusos del primero.

          • Doña Menda dice:
            El «Gnosticismo y una sana vida religiosa –que desarrolle una relación personal con Dios– son incompatibles; porque sólo en esta segunda, encontramos forma de defendernos de los abusos del primero»

            La palabra clave es: «sana».

            Y «relación personal con Dios» es la segunda frase clave aquí. Nada puede substituirla: Ningún líder, gurú, profeta o mesías contemporáneo, maestro ascendido, grupo religioso o congregación, puede ocupar el lugar de Dios.

            ¿Por qué lo señalo?

            Porque una vida religiosa insana, nos lleva, o a una secta –en un extremo–, o –en el contrario– a una experiencia religiosa o espiritual tan deslavada, que no podamos encontrar en ella verdadera protección contra la «esclavitud encubierta».

            Es bueno tenerlo presente. ¡Gracias!

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